Corrientes del Pensamiento Contemporáneo
(VII)
El socialismo libertario
Anarquismo y socialismo
libertario.
El anarquismo, como idea que propugna la
caída del Estado, en realidad encierra varias corrientes a su interior. Una de
ellas, es conocida como socialismo libertario, es decir, anarquistas
animados en la construcción de un sistema socialista que aúne la igualdad social con la más absoluta libertad posible.
Entre los personajes más influyentes de esta línea, hay que señalar a Pierre Joseph Proudhon, partidario fervoroso de la autogestión obrera, y la organización federal, así como enemigo acérrimo del trabajo asalariado, el poder centralizado y la propiedad privada. Respondiendo a las críticas más habituales de sus opositores, señalaba: " Ya hemos hecho ver lo que oponemos al gobierno: la organización industrial. Lo que ponemos en lugar de las leyes son los contratos. Basta de leyes votadas en mayoría o unánimemente, cada ciudadano, cada comunidad o corporación hace la suya. Lo que ponemos en lugar de los poderes políticos, son las organizaciones económicas. Lo que ponemos en lugar de las antiguas clases de ciudadanos, nobleza, estado llano, burguesía y proletariado, son las categorías y especialidades de función, Agricultura, Industria, Comercio, etc. Lo que ponemos en lugar de los ejércitos permanentes, son las compañías industriales. Lo que ponemos en lugar de la policía, es la identidad de intereses. Lo que ponemos en lugar de la centralización política, es la centralización económica,(Centralizada mediante federalismo)".
Estas ideas son continuadas por Mijaíl Bakunin
(1814-1876), reconocido sobre todo por su labor en la I Internacional, en
oposición a Karl Marx. Su obra le agrega una dimensión internacional al modelo
socialista y federal, que permitieron luego el desarrollo del anarcosindicalismo,
en especial en Italia, España y varios países de América, entre los cuáles el
nuestro. En efecto, las actividades de dirigentes como Enrico Malatesta o
Giusseppe Fanelli, permitieron la formación de sindicatos, en especial en las
ciudades más industrializadas, y la difusión de sus ideas en América a
comienzos de siglo.
Desde una posición menos colectivista y más comunista,
debemos mencionar la labor de Piotr Alexéievich, príncipe
kropotkin (1842-1921), como uno de los principales teóricos del movimiento
anarquista. Nacido en Moscú, en 1872, participaría en la I Internacional,
trasladándose del bando marxista, al liderado por Bakunin.
Sus principales líneas de reflexión pasaban por el
impulso de una sociedad que se rigiera exclusivamente por el principio de la
ayuda mutua y la cooperación, sin necesidad de instituciones estatales. Esta
sociedad ideal, llamada comunismo anarquista o anarcocomunismo, sería el último
paso de un proceso revolucionario que pasaría antes por una fase de
colectivismo (el anarcocolectivismo). Comienza a estudiar la ayuda mutua, a
partir del comportamiento de numerosas especies animales, para luego
considerarla un comportamiento propio de los seres humanos, que debía ser estimulado
por medio del asociacionismo: "La sociedad estará compuesta de una
multitud de asociaciones unidas entre sí para todo aquello que reclame su
esfuerzo común: federaciones de productores en todos los ramos de la producción
agropecuaria, industrial, intelectual, artística: comunidades para el consumo,
encargadas de subvenir en todo lo referente a habitación, alumbrado
calefacción, alimentación, instituciones sanitarias, etc.; federaciones de
comunidades entre sí; federaciones de comunidades de los grupos de producción;
agrupaciones más amplias todavía, que englobarán todo un país o incluso a
varios países; agrupaciones de personas dedicadas a trabajar en común para la
satisfacción de sus necesidades económicas, intelectuales, artísticas, que no
estén limitadas a un territorio determinado. Todos estos grupos asociativos
combinarán libremente sus esfuerzos mediante una alianza recíproca..."
.
Por su lado, en "Campos, Fábricas y Talleres",
bregaba por un sistema de comunidades donde, al ser todos trabajadores tanto
hombres como mujeres, llegados a cierta edad ("por ejemplo, desde los
cuarenta en adelante"), quedasen libres de trabajo, para dedicarse a
participar en las actividades artísticas o científicas del agrado de cada uno.
Note el lector, el parecido de estas ideas con las salidas del tipo
"trabajar menos para trabajar todos", que se han popularizado en el
ambiente europeo desde los noventa.
La experiencia anarquista autogestionaria en la Guerra
Civil Española.
En el plano de las experiencias concretas, la Guerra
Civil Española fue escenario de una práctica absolutamente novedosa que posibilitó que gran parte de la
industria y agricultura quedaran
en manos de los trabajadores organizados de
forma autogestionaria. Cataluña entre los años 36 y 39, a influjos del
movimiento obrero anarquista (organizado en la CNT) dará cabida a muchas de
estas prácticas. Estos años también
serán de fermento en materia teórica. Entre
los principios que el pensamiento anarquista español desarrollaba por entonces (sustitución del Estado, las federaciones de
industria, etc.); aparece como particularmente interesante el principio que
establece sin tapujos que “el consumo dirige la producción”.
El socialismo libertario en la actualidad.
Así como en las primeras décadas del siglo XX
destacó el papel del anarcosindicalismo, en las últimas décadas del mismo siglo
destaca la labor de muchos
intelectuales trabajando con heterodoxia en estas materias. Una primer oleada
de estos nuevos aportes surgen en el marco de lo que se conoce como “sesentayochismo’ con relación a los acontecimientos que tuvieron lugar en
1968, donde el pensamiento anarquista estuvo muy presente.
Luego en los EUA surgieron intelectuales críticos de mucha influencia como el reconocido lingüista Noam Chomsky. Con posiciones muy innovadoras también debe rescatarse la labor de Murray Boochkin, partidario del municipalismo libertario y fundador de la Ecología Social; o John Zerzan, uno de los referentes en el reciente movimiento antiglobalización, partidario de la permacultura, y contrario a cualquier forma de organización política que termine por “domesticarnos”.
Recuadro:
¿Que Es El Anarcosindicalismo?
EL anarcosindicalisimo es un
medio de organización y un método de lucha y de acción directa de los
trabajadores que tiene sus raíces en los postulados de la Primera Internacional
y en los del sindicalismo revolucionario. Se inspira en fuentes esencialmente
federalistas y anarquistas y, con neta actuación revolucionaria y clara
orientación libertaria en la practica. Tiende constantemente a conquistar las
máximas mejoras, en todos los sentidos. Para la clase obrera, con miras a su
integral emancipación, la supresión de todo genero de explotación y de opresión
del hombre por su semejante o por una institución cualquiera, y al mismo tiempo
lucha por la abolición de todo capitalismo y de toda forma de Estado. Opuesto
irreductiblemente a los sistemas sociales y políticos actualmente imperantes,
propugna por la transformación radical de las sociedades y regímenes en ellos
asentados y por la instauración de un medio social de convivencia humana basado
en los principios del socialismo libertario.
El anarcosindicalismo no es
una doctrina ni una filosofía. Su contenido teórico lo extrae del socialismo
humanista y principalmente del anarquismo, en cuyos postulados de defensa
integral de la personalidad humana, de la libertad, de solidaridad, de apoyo
mutual y de asociación voluntaria y federativa, halla su mas sólido fundamento.
(Germinal Esgleas, Secretario General de la A.l.T., 1958-1963; De la Enciclopedia Anarquista - Edición española).