I FERIA CANARIA DE ECONOMIA DE LA SOLIDARIDAD
5 al 7 de Enero de 2006
Atlántida, Departamento de Canelones,
Uruguay.
Estimadas
amigas y amigos,
A 20 días de haber culminado nuestra hermosa
Feria, quería compartir con Uds. algunas comentarios.
Las ferias de economía de la solidaridad han
sido y serán siempre, mucho más que un mero espacio de comercialización.
Nuestra I Feria Canaria no fue una excepción: además de reunirnos más de 100
emprendimientos de Canelones, del resto del país y del MERCOSUR, para
comercializar en la Rambla de Atlántida entre las 19.00 y 03.00 hs., la Feria contó con momentos de intercambio de
experiencias, de talleres, de charlas formativas, y de reuniones de trabajo,
que apenas dejaron tiempo para el justo descanso y el disfrute de las
magníficas playas del entorno.
Esta Feria será recordada por varias razones,
pero seguramente todos coincidirán en que es la primera oportunidad donde las
políticas públicas, en este caso municipales, apoyan explícitamente una
actividad de promoción y desarrollo de las economías solidarias. Otros hechos
también han sido muy significativos: por primera vez un evento de economía
solidaria en el país es inaugurado por un Intendente y un Ministro.
Efectivamente, tanto el Dr. Marcos Carámbula, como el Dr. Héctor Lescano,
mostraron en sus alocuciones, el deseo de continuar avanzando en estas
materias, además de sentirse muy a gusto con todo lo que vieron.
Contar con el apoyo y el involucramiento de
las gremiales más representativas del mundo cooperativo, no es un dato menor, y
de alguna manera introduce también un giro con respecto al divorcio que en
muchas ocasiones existe entre el movimiento cooperativo por un lado, y varias
organizaciones comunitarias y asociativas por otro. En este caso es muy
significativo el aunar esfuerzos entre la riquísima experiencia del
cooperativismo clásico, y la renovación de
ideales que supone el movimiento de las economías solidarias en todo el
mundo. La presencia entonces de la Federación de Cooperativas de Producción del
Uruguay, de Cudecoop, de Cofac, de Raincoop, por ejemplo, así como de la
Comisión Honoraria de Cooperativismo, contribuyen a potenciar la estrategia por
una economía más humana, justa y solidaria.
Ha sido muy gratificante, además, el proceso
de trabajo que tuvimos a lo largo de este tiempo: luego de la convocatoria por
parte de la Comuna Canaria, se constituyó una comisión organizadora con un
representante de la Intendencia y varios delegados de los emprendimientos, que
de forma autogestionaria fue decidiendo cado uno de los asuntos relativos a la
organización de la Feria. Es así que se decidió extender la invitación a todos
los emprendimientos de economía solidaria que quisieran participar, se elaboró
un material donde se detallaban los requisitos formales para la selección, se
gestionó el alojamiento, se elaboraron pautas de convivencia, se pensaron y
decidieron soluciones para temas concretos, se buscaron fuentes de
financiamiento, se pensó un sistema de caja única, se pensó en un fondo común para
futuras acciones, se distribuyeron roles a lo largo de los tres días, se
pensaron las actividades de formación, etc.
Un capítulo aparte merece la presencia de
nutridas delegaciones internacionales provenientes del Sur de Chile, de
diversas Provincias de Argentina, del Municipio de Morón (encabezada por el
director de economía solidaria del Municipio), y del Paraguay, además de
visitas inesperadas por parte de representantes de ONGs. Europeas que se
sintieron atraídos por los contenidos del evento. La Feria sirvió en tal
sentido, de plataforma para avanzar en una línea concreta de trabajo en redes a
nivel de MERCOSUR, decidiéndose en concreto, mantener una primera reunión de
trabajo en Asunción de Paraguay, en el mes de Abril, contando para ello con el apoyo
de una Fundación que nos dio una gran mano y prefiere mantener su bajo perfil.
Entre los objetivos de la Feria destacaba el
divulgar los conceptos de producción solidaria, consumo responsable y comercio
justo. Creemos que por primera vez, miles de turistas que visitaron la feria se
toparon con estas ideas. Por cierto que muchos de nuestros emprendedores
seguramente escucharon hablar de algunos
de estos asuntos recién en este evento, lo que evidentemente muestra la
necesidad de seguir insistiendo en materia de formación.
En lo particular creo que hemos logrado mucho
teniendo en cuenta los escasos dos meses y medio que tuvimos para organizar
todo, además de las debilidades desde el punto de vista de los recursos.
Merecen una especial mención en ese sentido, todos los emprendedores que
pusieron muchísima pasión y trabajo voluntario durante todo este tiempo.
En los tres días de convivencia, observé
muchos gestos solidarios que muestran cuán diferentes y mejores podemos ser, si
estamos inspirados en un ambiente comunitario como el que fuimos construyendo
entre todos. Algún día escribiré sobre las diferentes anécdotas que en ese
sentido, adornaron la Feria.
Creo que hay muchos aprendizajes de cara a
próximos eventos. Por ejemplo, debemos mejorar la cobertura periodística,
debemos sumar actividades de promoción durante los días previos a la feria,
debemos incluir más tiempo para la generación de vínculos de fraternidad entre
los emprendedores, debemos distribuir mejor algunos roles, etc. Obviamente
también hay cosas que mejorar desde la organización: gestionar mejor los
alojamientos fuera del CERP, pensar mejor el tema de las comidas, constituir
una comisión que trabaje especialmente con los emprendimientos que por
determinadas razones no logran vender sus productos, mejorar algunos cuellos de
botella en materia de desplazamientos, mejorar el sistema de cajas, mejorar la
trasmisión de mensajes y la particular identidad de la Feria, etc.
En todos los casos confiamos en el valor de
la autogestión: este tipo de eventos serán significativos desde la economía
solidaria si realmente todos nos sentimos involucrados y aportamos para su
mejora.
Por su parte, desde nuestra misión en las
políticas públicas, debemos decir que la feria es una actividad que debe estar
incluida en una serie de políticas concretas que en conjunto permitan el
desarrollo de un verdadero sector de la economía basado en el trabajo, en la
cooperación y ayuda mutua, y en valores como el comercio justo, el consumo
responsable y la sustentabilidad social y ecológica. Confío en que también
juntos, podamos avanzar en esa línea. Quisiera que el Área de Economía
Solidaria que estaremos creando con el nuevo Presupuesto Municipal sirviera a
tales propósitos e inspirara similares acciones a nivel nacional.
Una
sociedad más humana y solidaria, necesita una economía más humana y solidaria.
Todas y todos tenemos un papel que cumplir en este proceso.
Un
abrazo,
Pablo
Guerra
Agradecimientos:
Al CERP de Atlántida, a sus autoridades y funcionarios
que tan bien nos atendieron, así como a las autoridades del Codicen que
confiaron en los organizadores del evento.
A los Cedel de Carrasco Norte y Casavalle,
que prestaron sus toldos, y realizan un interesante trabajo tendiente a lograr
un mayor asociativismo entre sus emprendimientos.
A COPSA por colaborar con sus unidades en el
traslado de los emprendedores.
A la Parroquia de Atlántida, que ofreció y
prestó sus instalaciones durante los tres días.
A las autoridades nacionales y municipales que
se hicieron presentes en la Feria y nos mostraron su calidez humana y apoyo.
A las organizaciones y empresas cooperativas
que auspiciaron la Feria y se sumaron a la convocatoria.
Al Espacio de Economía Solidaria, por su
labor fundamental a lo largo de todo este proceso.
A los miles de turistas que recorrieron los
diferentes stands y se mostraban interesados por la propuesta.
A las delegaciones internacionales, que no
midieron costos para sumarse a ese MERCOSUR solidario que tanto anhelamos.
Al Municipio de Morón por prestar su apoyo a
tantas delegaciones porteñas.
A nuestros emprendedores y emprendedoras que
vieron en ésta, una feria diferente a las demás, y por lo tanto se sumaron con
sus energías solidarias a mejorar todo lo mejorable.
A las organizaciones promotoras de la
economía solidaria, que estuvieron presentes aportando sus recursos y
capacidades.
A aquellos compañeros y compañeras que
asumieron roles fundamentales para el mayor éxito de la Feria y de cada una de
sus actividades, a costa de un mejor descanso, o de una mejor atención de sus
stands.
A todos quienes creen que “otra economía es posible” y la hacen carne.
FOTOS:
Panorámica
de la Feria, en la Rambla de Atlántida, Canelones, Uruguay.